Miraflores apuesta por canciones capaces de quedarse dando vueltas mucho después de que terminan.
Texto por: @RturockGarza | Fecha: 07/09/2026
En un momento donde buena parte de la escena emo parece competir por quién puede sonar más grande, más ruidoso o más devastador, Miraflores toma el camino contrario. “En Todos Lados”, segundo sencillo de su próximo EP “En Todos Lados a la Vez, en Ninguno”, encuentra su fuerza precisamente en la contención.
Lo primero que destaca es el sonido. Hay una producción cuidada hasta el último detalle, con una mezcla que entiende perfectamente la diferencia entre llenar un espacio y simplemente ocuparlo. Guitarras, cuerdas, batería y arreglos atmosféricos conviven sin estorbarse, construyendo un tema que tiene peso, pero nunca pierde su intimidad.
Miraflores se mueve aquí entre el shoegaze, el indie rock y el rock alternativo, mientras mantiene intacta esa sensibilidad emocional del emo que atraviesa su propuesta. El resultado no inventa estos territorios, pero sí demuestra que todavía hay maneras interesantes de recorrerlos sin sonar como una copia de lo que ya escuchamos.
Las cuerdas son uno de los grandes aciertos del tema. Se cruzan y responden entre sí, mientras algunos instrumentos de viento aparecen al fondo para darle a la canción una cualidad casi onírica. La trompeta, en particular, aporta una sensibilidad que puede recordar a American Football, pero aquí funciona dentro de un paisaje mucho más cálido y contemplativo.
Y después está la voz. Miraflores no intenta convertirla en el centro absoluto de la canción. Su apuesta por el minimalismo vocal resulta mucho más interesante porque la voz se integra al arreglo y funciona como una pieza más del conjunto. No parece una decisión tomada por falta de recursos, sino todo lo contrario, hay suficiente confianza para entender que no hace falta gritar para hacerse escuchar.
La temática termina de cerrar el círculo. “En Todos Lados” habla de la intimidad del hogar y de esas heridas familiares que suelen esconderse detrás del afecto, como los silencios, los traumas y todas esas cosas que simplemente nunca se dicen.
Por eso, “En Todos Lados” funciona como una catarsis desde la calma. No necesita explotar para transmitir intensidad. Le basta con construir lentamente una atmósfera nostálgica, cálida y ligeramente agridulce.
Al final, este segundo adelanto deja claro que “En Todos Lados a la Vez, en Ninguno” busca algo más que sonar fuerte. Miraflores apuesta por canciones capaces de quedarse dando vueltas mucho después de que terminan.

