El EP sigue la historia de un narrador que pasa de una conexión digital superficial a una relación más real.

Texto por:   @AvanzadaMx  | Fecha: 04/04/2026

En un momento donde gran parte de la música parece diseñada para ser inmediata y digerible, todavía aparecen proyectos que se mueven en dirección contraria. Ese es, en buena medida, el caso de ViennaCC y su nuevo EP Connected Hearts, un trabajo de siete temas que se instala en un territorio incómodo, mezclando elementos de art rock, rock experimental y noise rock dentro de una propuesta que claramente no intenta ser accesible para todo el mundo.

 

 

Desde el inicio queda claro que el proyecto busca empujar los límites de su propio lenguaje sonoro. Hay capas de distorsión, estructuras poco convencionales y una producción que, por momentos, parece construida deliberadamente para desorientar al oyente. Esa actitud puede leerse como un gesto de rebeldía, aunque también provoca que el EP se vuelva un material difícil de abordar.

 

En varios pasajes el disco parece moverse en una línea muy delgada entre la experimentación y la broma. El diseño sonoro tiene momentos que rozan lo absurdo, casi como si se tratara de una especie de meme sonoro llevado al formato de álbum. Esa decisión termina generando una experiencia irregular: interesante en algunos momentos, pero también confusa o incluso frustrante en otros.

 

La sensación general es la de estar escuchando fragmentos de algo caótico, como si The Joker y Weird Al Yankovic hubieran dejado una grabadora encendida durante una fiesta particularmente extraña. Hay ideas curiosas, pero no siempre logran desarrollarse con claridad.

 

Aun así, detrás del ruido hay una intención narrativa que intenta sostener el proyecto. El EP sigue la historia de un narrador que pasa de una conexión digital superficial a una relación más real, algo que se sugiere en temas como “App World”, “Here You Are Right”, “Hold Me Tight” y “Let’s Go Out for Dinner”.

 

El problema es que esa historia queda muchas veces enterrada bajo las decisiones sonoras del propio disco. Al final, Connected Hearts funciona más como un experimento irregular que como un trabajo plenamente logrado: una propuesta curiosa y por momentos provocadora, pero también difícil de recomendar fuera de un público muy específico.