“Dios salve a la Sheinbaum” funciona porque entiende que el punk también puede vivir en una oficina, frente a una computadora o alrededor de un tupper sin tapa.
Texto por: @RturockGarza | Fecha: 22/09/2026
Hay algo particularmente punk en encontrar la rabia en los lugares más cotidianos. No hace falta una revolución en las calles cuando basta con perder la tapa de un tupper para que todo termine de romperse. Desde ahí parte “Dios salve a la Sheinbum”, el segundo compilado de Viejos Necios después de “Crónicas de viejos”, una colección de cuatro tracks que encuentra en el punk rock y el rock alternativo el vehículo perfecto para hablar del hartazgo, la precariedad emocional y esa sensación de estar sobreviviendo más que viviendo.
La evolución respecto a su primer compilado es evidente. Si “Crónicas de viejos” fue una primera aproximación, “Dios salve a la Sheinbum” se siente como el momento en que Viejos Necios termina de pisar el acelerador. Las ideas llegan más afiladas, la ejecución es más sólida y la banda encuentra una identidad que de algun modo se siente más definida, con menos titubeos y más intención.
“¿En dónde está la tapa de mi tupper?” abre el compilado con una ambientación que inmediatamente nos coloca dentro de una oficina godín. El absurdo del título termina convirtiéndose en una pequeña tragedia cotidiana; perder un objeto tan insignificante puede ser la gota que derrama el vaso cuando llevas demasiado tiempo acumulando frustraciones. Con apenas 1:15 minutos, el track entra, golpea y termina por ser una excelente declaración de principios.
“Perra vida” continúa por ese mismo camino con un mantra tan sencillo como efectivo: “abajo el trabajo, mandalo la carajo”. La banda aumenta el ímpetu y convierte la queja en una especie de himno de oficina para quienes ya no quieren contestar otro correo. El cambio alrededor del minuto 1:50 resulta particularmente interesante, ya que la canción baja su intensidad y adquiere un tono casi de vals resignado, una decisión que le añade sarcasmo y personalidad al tema.
Pero es “Dios salve a la Sheinbum”, el tercer tema del compilado y el track que le da nombre, donde la banda alcanza su punto más sólido. Hay actitud, buenos coros y un balance especialmente efectivo entre fondo y forma. La referencia a “God Save the Queen” de los Sex Pistols es evidente, pero funciona como punto de partida para construir algo propio. El cambio hacia el final está muy bien resuelto y la colaboración de Gallo, de Genitcita, le añade otra dimensión al tema. Con video oficial y una estructura particularmente accesible, es también una de las canciones con mayor potencial para salir del circuito estrictamente punk.
El cierre llega con “Te extraño”, probablemente la canción más emocional del compilado. La rabia ya no apunta únicamente contra la sociedad, sino contra la propia vida y la ausencia de alguien querido. Hay una promesa implícita de hacer todo lo posible para que esa persona, aunque ya no esté, pueda sentirse orgullosa. Los arreglos de bajo y guitarra aportan textura sin quitarle fuerza a una canción agresiva, divertida y sorprendentemente conectiva.
Al final, “Dios salve a la Sheinbaum” funciona porque Viejos Necios entiende que el punk, y la rebeldía que lo acompaña, también pueden vivir en una oficina, frente a una computadora o alrededor de un tupper sin tapa. Cuatro canciones, mucha actitud y una banda que empieza a encontrar con mayor claridad su propia voz. Con este compilado, Viejos Necios no solo da un segundo paso mucho más sólido en su carrera, sino que nos recuerda que, en medio de esta perra vida, todavía hay espacio para reírse de la vida, aunque nadie venga a salvarnos.
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