Sin caer en los excesos o los típicos clichés
del terror, Derrikson nos transporta a otra época,
hace uso de una muy buena fotografía y escenografía.

Texto por: @Ribery   | Fecha: 10/07/2022

The Black Phone, es sin duda una de las mejores producciones en lo que va del año, dentro del género del suspenso y terror, presentando una premisa que combina hechos cotidianos con sucesos paranormales, un trabajo bien logrado en donde Scott Derrikson regresa a sus bases del cine de horror.

 

Esta película se basa en un cuento de Joe Hill, hijo del famoso Stephen King, de quien heredó el talento para la literatura de suspenso, fantasía y terror.

 

La historia centrada en los años 70, ocurre dentro de hechos muy cercanos a la realidad en donde suceden secuestros, maltrato infantil y situaciones que logran conectar con un mundo sobrenatural a través de un teléfono negro, desconectado pero que timbra para proporcionar ayuda a nuestro joven protagonista Finney interpretado por Mason Thames.

 

Por otro lado, tenemos a Ethan Hawke, cuatro veces nominado al premio Óscar, quien realiza una labor actoral escalofriante e inquietante, transmitiendo esa emoción que te mantendrá en suspenso durante el metraje. Cabe señalar que uno de los elementos principales en el personaje es el uso de unas máscaras bastante perturbadoras.

 

A pesar de que la historia transcurre en su mayor parte dentro de un mismo escenario, somos participes de como el lado sobrenatural se hace presente y logra comunicarse a través del teléfono negro que lleva tiempo si servir y que se encuentra desconectado. El punto principal de este contacto entre ambos mundos es ayudar a Finney a escapar y a vengarse en nombre de las víctimas del macabro villano. 

 

Sin caer en los excesos o los típicos clichés del terror, Derrikson nos transporta a otra época, hace uso de una muy buena fotografía y escenografía, además de una historia contada hábilmente para mantener el suspenso y atrapar al público desde los primeros minutos de la película.