Cuando suene “Talento de Televisión”, recuerden que Willie Colón también escribió El Gran Varón, una poderosa crítica social.
Texto por: @Sean | Fecha: 04/03/2026
El pasado 21 de febrero, el mundo perdió a Willie Colón, uno de los máximos referentes de ese género musical salido del Caribe que es casi sinónimo de “soundtrack de Latinoamérica”: la salsa. Si bien mis gustos y preferencias musicales están muy alejadas de este tipo de ritmos, pues no puedo evitar pensar que solamente es correcto escuchar salsa o en la península de Yucatán o en una boda, la muerte de este ícono (y la insistencia de una persona en particular, tú sabes quién eres) me generaron curiosidad sobre los orígenes de este género que todos hemos bailado, o intentado bailar, por lo menos una vez en nuestras vidas.
Primero empecemos con lo teórico, ¿qué es la salsa? (El chiste está muy fácil, así que me lo ahorraré). Creo que la mejor forma de describirla es como un conjunto de ritmos latinos, como el son montuno, el son cubano, el songo, el mozambique, el cha cha chá, el guagancó, entre muchos otros, generalmente guiados por alguna clave, ya sea son o rumba, y con origen en las islas del Caribe, principalmente Cuba.
Con esto surge otra duda, ¿por qué salsa? Hay diferentes teorías que lo explican. La primera se refiere a que su origen viene de la canción “Échale Salsita” de Ignacio Piñeiro, lanzada en 1930. La segunda se refiere al grupo Los Salseros de Cheo Marquetti, también pioneros del género. Por último, la tercera es que Benny Moré, el Sonero Mayor, gritaba ¡salsa! mientras tocaba, supongo que así como Pérez Prado gritaba ¡dilo! en sus mambos.
Durante la década de los 50s, mientras Estados Unidos vivía la fiebre del mambo y el calipso, la diáspora caribeña que llegó a Nueva York huyendo de una gran diversidad de problemas llevó consigo sus ritmos latinos favoritos, conocidos en ese entonces solamente como “música latina”, en general. Es más o menos como ahora todos los ritmos africanos excepto el highlife son “música africana”, pero en fin.
Con el paso de los años, estos estilos se fueron fusionando con el jazz que se escuchaba en los bares y centros nocturnos de la ciudad, poco a poco ganando popularidad, llevando, a mediados de la década de los 60s, a la fundación de Fania Records, disquera que sería clave para la popularización de artistas como el ya nombrado Willie Colón, Larry Harlow (autor de la primera ópera salsa y colaborador de The Mars Volta), Ismael Miranda y la gran Celia Cruz, que ya era leyenda en su natal Cuba. Johnny Pacheco, uno de sus fundadores, también creó Fania All-Stars, un grupo que mostraba el talento de la disquera y que sigue existiendo.
Durante los 70s, década durante la cual se generalizó llamarle “salsa” a la música latina, la salsa alcanzó su punto máximo de popularidad hasta ese entonces y su consolidación, siendo clave la colaboración de Willie Colón con Rubén Blades. En ese entonces, la salsa tenía un alto sentido político, convirtiendo a estos dos músicos en íconos sociales entre las comunidades latinas en Estados Unidos.
Resumiendo rápidamente lo que pasó en las siguientes cinco décadas, durante los 80s la salsa se expandió por Latinoamérica, pues ya no solo había músicos de salsa cubanos, sino también panameños, colombianos, venezolanos y más, como Óscar D’León o Rubén Blades como solista.
A partir de los 90s, con el surgimiento de artistas como Marc Anthony, la salsa dejó mayormente de lado los temas políticos para convertirse en pop salsa, ahora sí llegando al punto de su historia en el que se transformó en música de boda. Como ejemplo tenemos a “La Gozadera”, de Gente de Zona y Marc Anthony, uno de los éxitos internacionales más recientes que tiene sus raíces en el género, siendo una fusión de timba (fusión del son cubano y lo que ahora entendemos como salsa) y reggaetón. Para estas alturas de la vida, a más de diez años de su lanzamiento, creo que ya completó su transición a canción de boda. En la actualidad, la salsa sigue siendo uno de los géneros más populares en muchos países, y sin duda también un ícono representativo de la cultura latina, principalmente de su departamento caribeño.
Este fue un brevísimo resumen de la historia de la salsa. Por su misma definición, dejé muchísima historia y a muchísimas personas relevantes fuera, pero creo que fue un ejercicio interesante como curso de introducción para alguien que desconocía por completo todo esto. Como conclusión, los invito a que la próxima vez que asistan a una boda y empiece a sonar “Talento de Televisión”, recuerden que el gran Willie Colón también es el autor de esa legendaria crítica social disfrazada de canción de boda conocida como “El Gran Varón”, y no solamente un señor mañoso que le grita a los cuatro vientos que la razón poderosa por la que ella llegó a dónde está es porque movió su trasero.

