“La Isla de las Muñecas” lleva una de las leyendas más macabras de México al cine, pero debe demostrar que puede convertirla en una experiencia memorable.

Texto por:   @AvanzadaMx  | Fecha: 15/10/2026

Hay leyendas que prácticamente vienen con su propia dirección de arte. Miles de muñecas deterioradas, rostros deformes y ojos vacíos parecen ingredientes suficientes para fabricar una pesadilla. El problema de “La Isla de las Muñecas”, la nueva película de Homero McDonald Chávez, es que tener una premisa aterradora no garantiza que el terror funcione en pantalla.

 

 

Estrenada este 15 de octubre, la cinta toma como punto de partida una de las leyendas urbanas más reconocibles de México para construir una historia de supervivencia sobrenatural. Cuatro jóvenes llegan a una isla para investigar sus misterios, pero lo que comienza como un reportaje termina convirtiéndose en una lucha por escapar. Entre ellos hay un periodista escéptico y personajes cuyas creencias chocan frente a lo inexplicable.
 
La historia se inspira en la leyenda de Julián Santana, quien, según la tradición popular, comenzó a colgar muñecas después de encontrar el cuerpo de una niña ahogada en los canales de Xochimilco. McDonald Chávez amplía el relato con elementos de ficción, incluyendo una secta y una niña llamada Cleo, cuyo espíritu permanece ligado a la isla.
 
Uno de los mayores aciertos de la producción está detrás de cámaras. Durante casi tres años, el equipo reunió 2,830 muñecas que fueron intervenidas individualmente para deformar sus facciones y acentuar su apariencia siniestra. Cuatro personas trabajaron en su caracterización, apostando por objetos físicos en lugar de depender exclusivamente de imágenes generadas digitalmente.
 
La película también recreó su propia isla en Tenango de las Flores, Puebla, porque el espacio original resultaba demasiado pequeño para las necesidades del rodaje. Entre lluvias, lodo y dificultades de acceso, la producción apostó por construir una atmósfera tangible. Es un esfuerzo que merece reconocimiento, especialmente en una época en la que la inteligencia artificial transforma los procesos de creación audiovisual.
 
Sin embargo, fabricar un escenario inquietante no es lo mismo que construir una película aterradora. Las muñecas tienen presencia visual y la premisa ofrece posibilidades para explorar el aislamiento y la paranoia, pero el género necesita algo más que una colección de imágenes perturbadoras. El ritmo, la tensión y el desarrollo de los personajes son fundamentales para que el miedo trascienda los sobresaltos.
 
La recepción inicial tampoco ha sido completamente favorable. Durante la premiere, un espectador consideró que la película abusaba de la inteligencia artificial y tenía más momentos de comedia que de terror. Se trata de una opinión individual, no de un veredicto definitivo, pero plantea una pregunta sobre la distancia entre las intenciones de una producción y su resultado en pantalla.
 
Con Javier Ponce, Elena del Río y Alejandro Tommasi en el reparto, “La Isla de las Muñecas” representa una apuesta por llevar una leyenda mexicana al cine comercial. Su principal fortaleza es un imaginario que prácticamente se vende solo; su mayor desafío, demostrar que puede convertirlo en una experiencia cinematográfica memorable.
 
Porque una cosa es visitar una isla llena de muñecas y otra muy distinta es salir del cine con miedo a volver a mirar una.