Por ahora, Power Snatch avanza como un proyecto en construcción, dejando pistas en forma de canciones sueltas..
Texto por: @AvanzadaMx | Fecha: 02/02/2026
Hayley Williams no se está quedando quieta. La voz de Paramore y una de las figuras más influyentes del alt rock contemporáneo acaba de abrir un nuevo capítulo creativo con Power Snatch, un proyecto alterno que ya llegó con material suficiente para encender la conversación: tres canciones nuevas que muestran otra cara de su universo sonoro.
La banda nace de su colaboración con Daniel James, productor y músico que ha trabajado estrechamente con Williams en distintas etapas, incluyendo su faceta como solista. Juntos, Power Snatch se siente menos como un experimento y más como una declaración de libertad creativa. Es una vía alterna para explorar texturas, energía y narrativas que no necesariamente caben en la estructura clásica de Paramore.
Aunque el anuncio oficial tomó por sorpresa a muchos fans, la historia de Power Snatch parece venir construyéndose desde hace tiempo. Seguidores atentos descubrieron que el proyecto ya tenía movimiento en redes desde meses atrás, con fragmentos compartidos de manera discreta, como si se tratara de una pista lanzada a propósito para quien quisiera seguirla. Esa estrategia, mitad misterio y mitad juego, encaja con el tipo de artista en el que se ha convertido Hayley Williams: alguien que no solo publica música, sino que también diseña el contexto alrededor de ella.
Hasta ahora, Power Snatch ha mostrado su identidad con tres piezas distintas entre sí, pero conectadas por un mismo espíritu: guitarras al frente, emoción cruda y un enfoque que se mueve entre lo alternativo, lo abrasivo y lo introspectivo.
Entre las canciones disponibles, DMs se perfila como la más introspectiva. Suena a shoegaze con distorsión densa, un tempo cansado y una vibra casi hipnótica, mientras Williams canta desde un lugar vulnerable, mirando hacia una versión pasada de sí misma con una mezcla de nostalgia y desgaste. Es una canción que no necesita explosión para pegar; crece desde el peso emocional y la repetición, como esas memorias que vuelven sin avisar.
También circula un fragmento de una canción todavía sin título que se mueve hacia un terreno más inquietante, con instrumentación abstracta y un tono casi irónico. Hayley canta líneas que parecen escritas con una sonrisa torcida, como si estuviera narrando pensamientos aparentemente casuales que terminan diciendo más de lo que aparentan. Es el tipo de material que confirma que Power Snatch no quiere sonar correcto, sino libre.
Por otro lado, Assignment muestra la faceta más pesada y energética del dúo. Aquí las guitarras se sienten más filosas, el ritmo empuja hacia adelante y la intensidad recuerda por momentos al rock alternativo más contundente. Es, hasta ahora, la canción que más se presta para imaginarse en vivo: directa, fuerte y con músculo.
Más allá del hype, Power Snatch se entiende mejor como parte de una idea que Williams ha repetido en entrevistas: la necesidad de moverse rápido, crear sin freno y probar formatos distintos. La cantante ha dicho que le gustaría estar en muchas bandas a lo largo de su vida, porque esa es la velocidad en la que mejor trabaja. Y Power Snatch encaja perfecto con eso. No reemplaza a Paramore, pero sí amplía el mapa y confirma que Hayley Williams sigue en modo exploración.

