La colección incluye dos modelos. La Keith Richards 1960 ES-355 Collector’s Edition es la más exclusiva, limitada a cincuenta unidades en todo el mundo.

Texto por:   @AvanzadaMx  | Fecha: 14/01/2026

Gibson Guitars ha anunciado una nueva colaboración con Keith Richards que no solo celebra la historia del rock, sino que también revive uno de los instrumentos más icónicos asociados al sonido de The Rolling Stones. La compañía estadounidense ha presentado una colección limitada de guitarras inspiradas en la legendaria Gibson ES-355 de 1960, un modelo que ha acompañado a Richards durante algunos de los momentos más influyentes de su carrera y que fue clave en la construcción del lenguaje musical del rock clásico.

 

 

Esta colaboración ofrece a los fans y coleccionistas la oportunidad de acceder a réplicas oficiales creadas bajo la supervisión directa de Keith Richards. Ambas versiones han sido fabricadas artesanalmente en Nashville, Tennessee, siguiendo estándares extremadamente precisos para reproducir fielmente el instrumento original que el guitarrista comenzó a utilizar en 1969 y que permaneció en su arsenal hasta finales de los años noventa. Se trata de una guitarra profundamente ligada a la identidad sonora de The Rolling Stones, presente en discos fundamentales como Sticky Fingers y Exile on Main St., álbumes que redefinieron el rock en su época y cuya influencia sigue vigente.

 

La colección se divide en dos modelos distintos, ambos concebidos como piezas de alto valor histórico y musical. La Keith Richards 1960 ES-355 Collector’s Edition es la más exclusiva de todas, con una producción limitada a tan solo cincuenta unidades a nivel mundial. En este modelo, Richards ha estampado su firma tanto en la etiqueta visible a través del F-hole como en el headstock, convirtiendo cada guitarra en una pieza única. A esta edición se suma la Keith Richards 1960 ES-355 con etiqueta firmada, limitada a cien unidades, en la que el músico ha firmado únicamente el interior del instrumento. En ambos casos, la firma no es un simple añadido, sino parte de un concepto que busca reforzar el vínculo directo entre el artista y el instrumento.

 

La Gibson ES-355 de 1960 es, para Keith Richards, mucho más que una guitarra. Es su seis cuerdas en afinación estándar, el complemento perfecto de su característico estilo rítmico y una herramienta que le ha permitido desarrollar una forma de tocar reconocible al instante. El propio Richards ha explicado que siempre se ha sentido especialmente cómodo con las guitarras Gibson, tanto por su respuesta como por su sonido, destacando la capacidad de la ES-355 para adaptarse a prácticamente cualquier amplificador sin perder carácter, ofreciendo un amplio margen de expresión al músico.

 

Para lograr una reproducción fiel del instrumento original, Gibson ha sometido estas guitarras a un proceso de modelado extremadamente detallado. Se han utilizado escaneos 3D avanzados, materiales correctos de época y técnicas de construcción tradicionales que respetan las especificaciones del modelo de 1960. Además, un laboratorio especializado ha trabajado en el envejecimiento manual de cada guitarra, recreando de forma precisa el desgaste natural y la respuesta sonora que solo el paso del tiempo suele otorgar. El objetivo no ha sido únicamente replicar la estética, sino capturar el tono, la resonancia y la sensación al tocar que hicieron de esta ES-355 una pieza fundamental en la historia del rock.

 

Las guitarras estarán disponibles para compra a nivel internacional a través del sitio oficial de Gibson, así como en las Gibson Garage de Nashville y Londres, además de distribuidores autorizados de Gibson Custom. Más allá de su precio o exclusividad, esta colaboración representa un homenaje a una era en la que las guitarras eléctricas definían el rumbo de la música popular y los instrumentos se convertían en extensiones de la personalidad de quienes los tocaban.

 

Con esta edición limitada, Gibson y Keith Richards no solo recuperan un objeto legendario, sino que reafirman la vigencia del sonido clásico del rock. La ES-355 de 1960 vuelve a ocupar su lugar como símbolo de autenticidad, actitud y expresión musical, recordando que algunas guitarras no pertenecen únicamente a un músico o a una época, sino a la historia misma del rock and roll.