Hay problemas que nunca desaparecen, solo encuentran la manera de volver. De esa idea nace Cazando fantasmas & otro tipo de intentos, el segundo álbum de la banda regiomontana Contra Astros. A través de diez canciones que suman poco más de 26 minutos, el grupo apuesta por un sonido más firme, reconoce mejor sus fortalezas y comienza a definir una identidad propia, aunque todavía tiene terreno por explorar.

Después de “Este infierno”, los regiomontanos entregan un trabajo más cohesionado, sin perder sus guitarras crudas, melodías que encajan y arreglos que añaden matices a su propuesta. Han contado que llegar hasta aquí tomó tiempo, entre asuntos personales y la necesidad de crecer como músicos. Quizá por eso se percibe una conexión más sólida entre sus integrantes y una idea más clara de lo que quieren hacer.
“Fantasmas” abre el álbum con fuerza y deja poco espacio para las dudas. Los cambios de ritmo, el trabajo del bajo y un coro hecho para cantarse demuestran que ganaron recursos sin perder energía. La voz también da un paso inteligente, con melodías interesantes que prueban que no siempre hacen falta grandes artificios para avanzar.
“Omitir la verdad siempre duele” se acerca al punk rock y contrasta la crudeza de sus guitarras con segundas voces de aire pop. Por su parte, “Dejar de responder”, tercer tema del álbum, incorpora matices folk y country, además de explorar distintas formas de llevar la voz. Sus coros y un breakdown inesperado le dan dinamismo y mantienen el interés hasta el final.
En “Entre mentiras y secretos”, los cambios de ritmo le dan personalidad al tema, mientras que “Intente volver a mí” muestra su lado más agresivo, con una batería contundente y un puente sorprendente que incorpora dembow. El cierre llega con “Ponte en mi lugar”, donde el ska se mezcla con una interpretación vocal que se puede llegar a sentir un tanto sombría. El contraste funciona y deja claro que a Contra Astros todavía le interesa probar cosas distintas.
No todas las canciones corren con la misma suerte. “La vida sigue” resulta demasiado familiar, y “Sonríe”, pese a sus ecos del punk californiano y su intención política, se queda corta en el desarrollo de sus ideas. “Mirar atrás” conserva una energía directa y áspera, como una fotografía de una etapa anterior.
Al final, “Cazando fantasmas & otro tipo de intentos” es un álbum más maduro que su antecesor, de eso no hay duda. Contra Astros suena unido, conoce mejor sus fortalezas y empieza a construir un sello propio. Si bien esa seguridad resta algo de margen para la sorpresa, el resultado es un trabajo sólido, bien ejecutado y con dirección clara. El camino parece trazado; ahora falta ver hasta dónde está dispuesto a llevar su propuesta el grupo.