“Sobriedad, me estás matando” es un recordatorio de que el cine mexicano puede ser atrevido, honesto y lleno de humor negro.

Texto por:   @AvanzadaMx  | Fecha: 28/01/2026

“Sobriedad, me estás matando”, la ópera prima de Raúl Campos, llega a salas mexicanas este 29 de enero de 2026 con una propuesta arriesgada: explorar la autodestrucción, las adicciones y los vínculos familiares desde la lente de la comedia negra. Protagonizada por Octavio Hinojosa, la película no teme incomodar y cuestiona lo que muchos damos por sentado sobre la familia, el éxito y la adultez.

 

 

UNA MIRADA INCÓMODA A LA FAMILIA

La cinta retrata la relación casi sagrada entre madre e hijo, tan central en la cultura mexicana. Hinojosa interpreta a Raffi, un hombre cercano a los cuarenta años que ha pasado por múltiples intentos de rehabilitación y vive una vida marcada por la dependencia emocional y económica de su familia. Sin embargo, sus padres, hartos de su inmadurez, lo expulsan de su hogar en Jardines del Pedregal, obligándolo a enfrentar la realidad por primera vez.

 

“Quería mostrar que a veces los problemas vienen de la familia y que no siempre es positivo aferrarse a ellos”, comenta Hinojosa. La película plantea que los vínculos elegidos, como amistades y relaciones cercanas, pueden ser incluso más importantes que los de sangre, un enfoque audaz para la representación de la madre mexicana en cine.

 

EL CINISMO Y LA COMEDIA NEGRA DE RAFFI

Desde la primera escena, Raffi se presenta como irónico, altanero y abiertamente antipático, burlándose de compañeros en terapia y criticando sus propias sesiones de rehabilitación como una “olimpiada de la desgracia”. Tras ser expulsado de su casa, termina viviendo con su amigo Trino (Alfonso Borbolla) y tratando, sin éxito, de reconectar con Inés (Maya Zapata), su amor de juventud.

 

La dirección de Campos utiliza la composición de cuadro y el montaje de Adrián Parisí para mantener el timing cómico, extrayendo humor del absurdo y la incomodidad, aunque el guion, escrito junto con Hinojosa y Félix de Valdivia, a veces oscila entre la repetición y la indecisión tonal. Esto provoca que la empatía por Raffi nunca se consolide completamente, y su eventual búsqueda de redención se sienta apresurada.

 

TEMAS SOCIALES Y REFLEXIONES URBANAS

Más allá de su comedia negra, “Sobriedad, me estás matando” ofrece una mirada crítica a la generación urbana que posterga la adultez y normaliza la deriva como modo de vida. Explora expectativas sociales, presión laboral y adicciones, mostrando cómo la falta de propósito y la frustración se entrelazan con relaciones familiares disfuncionales.

 

Hinojosa, quien conecta con el personaje desde experiencias personales, señala que la película invita al público a soltar traumas, cuestionar expectativas autoimpuestas y reírse de la propia desgracia. Con un elenco sólido que incluye a Mónica Dionne, Hugo Catalán, Juan Carlos Vives y Hugo Stiglitz, la película equilibra momentos incómodos con toques de comedia ácida, creando un retrato urbano que duele y divierte.

 

UN RIESGO QUE VALE LA PENA

Aunque el guion tiene tropiezos, la película sobresale en su capacidad de incomodar y provocar reflexión. “Sobriedad, me estás matando” es un recordatorio de que el cine mexicano puede ser atrevido, honesto y lleno de humor negro, explorando la fragilidad humana con un enfoque irreverente y contemporáneo.