Mientras Lennon era brutalmente sincero, McCartney ha sido más cauteloso y protector del legado beatle.

Texto por: @AvanzadaMx | Fecha: 02/06/2025
A más de cinco décadas de la separación de The Beatles, el legado del cuarteto de Liverpool sigue resonando con fuerza en la cultura popular. Su influencia es incuestionable, y su catálogo, con más de 200 canciones, continúa siendo explorado y celebrado por generaciones. Sin embargo, incluso en un repertorio tan emblemático, hay algunas piezas que no gozan del mismo afecto de todos los involucrados. En el caso de Paul McCartney, la figura más diplomática del grupo, hay ciertas canciones que, aunque raramente lo dice en voz alta, no figuran precisamente entre sus favoritas.
Mientras que John Lennon era conocido por su sinceridad brutal, capaz de desestimar una canción propia sin titubear, McCartney ha sido mucho más cauteloso. Siempre protector del legado beatle, ha evitado emitir juicios severos sobre el material de la banda. Pero entre líneas, entrevistas y algunas anécdotas de estudio, es posible detectar cuáles son esos temas que el bajista preferiría mantener en segundo plano.
“SHE SAID, SHE SAID”: UNA AUSENCIA REVELADORA
Uno de los casos más notorios es “She Said, She Said”, incluida en el álbum Revolver (1966). Inspirada en un encuentro lisérgico con el actor Peter Fonda, la canción refleja el viaje psicodélico de Lennon y Harrison. Pero McCartney ni siquiera participó en la grabación. Según contó en el libro Many Years From Now, se retiró del estudio tras una discusión: “Creo que es uno de los pocos temas de los Beatles en los que no toqué. Tuvimos una pelea, y me fui diciendo: ‘¡Que les den!’”. George Harrison tuvo que hacerse cargo del bajo. Aunque McCartney no criticó directamente la canción, su ausencia habla por sí sola.
“REVOLUTION 9”: EL LÍMITE DE LO EXPERIMENTAL
Amante de la experimentación sonora, McCartney siempre ha jugado con los límites del pop, pero incluso él tiene su umbral. “Revolution 9”, esa extensa pieza de collage sonoro que cierra el White Album, parece haberlo superado. La obra fue impulsada principalmente por Lennon y Yoko Ono, quienes manipularon cintas en un ejercicio de vanguardia poco convencional. “Yoko estaba allí todo el tiempo, tomando decisiones sobre qué loops usar”, dijo Lennon en su momento. Para McCartney, posiblemente fue un punto de fricción: no solo se trataba de una obra ajena a su visión melódica, sino también de un símbolo de la creciente presencia de Ono en el proceso creativo de la banda.
CANCIONES QUE FUERON MÁS TRABAJO QUE INSPIRACIÓN
Hay otro conjunto de canciones que McCartney ha descrito como “trabajo” o “relleno”. Temas que fueron concebidos más como una necesidad comercial que como una expresión artística profunda. En ese grupo figuran:
- “Little Child”: calificada por Paul como un “trabajo” sin mucho entusiasmo.
- “Hold Me Tight”: según él, “un intento fallido de sencillo”.
- “I’m Just Happy To Dance With You”: una “canción de fórmula”.
- “Every Little Thing” y “What You’re Doing”: ambas consideradas por McCartney como canciones de transición sin gran impacto.
- “Tell Me What You See”: descrita simplemente como “poco memorable”.
No es que McCartney odie estas canciones, pero claramente no les guarda el mismo cariño que a otras joyas del repertorio beatle.
TENSIONES CREATIVAS: “YER BLUES” Y “ACROSS THE UNIVERSE”
Según el autor Ian MacDonald, McCartney también se mostró poco entusiasta con canciones como “Yer Blues” , compuesta durante el retiro espiritual en la India, lugar que McCartney nunca terminó de apreciar y “Across the Universe”, cuya grabación coincidió con uno de los momentos más tensos entre él y Lennon. Aunque ambas canciones han ganado un lugar privilegiado entre los fans, la energía en el estudio y el estado emocional del grupo influyeron en cómo Paul se relacionó con ellas.
MÁS ALLÁ DEL GUSTO PERSONAL
Es importante destacar que, incluso cuando McCartney ha mostrado reservas sobre algunas canciones, siempre lo ha hecho con mesura y elegancia. Mientras sus excompañeros se lanzaban críticas más punzantes en los años post-Beatles, él optó por preservar la narrativa de unidad y afecto. En lugar de denigrar el legado, Paul lo ha cuidado con devoción casi paternal. Aun cuando una canción le parezca menor, suele rescatar alguna virtud: un buen arreglo, una toma afortunada o simplemente el recuerdo del momento compartido.
MCCARTNEY Y SU AMOR POR THE BEATLES
La realidad es que nadie ha defendido el catálogo de The Beatles con más pasión y constancia que Paul McCartney. Y eso incluye incluso aquellas canciones que considera imperfectas. Como un padre que no reniega de sus hijos menos brillantes, McCartney ha sabido mantener el legado de la banda con equilibrio y dignidad. Estas canciones “menores” no empañan su contribución al canon del siglo XX, sino que lo humanizan. Nos recuerdan que incluso los genios tienen días grises.
Las peores canciones de The Beatles, según por Paul McCartney:
- “She Said, She Said”
- “Revolution 9”
- “Yer Blues”
- “Across the Universe”
- “Little Child”
- “Hold Me Tight”
- “I’m Just Happy To Dance With You”
- “What You’re Doing”
- “Tell Me What You See”
.