El fallecimiento del Papa Francisco conmovió profundamente.
Su legado marcó un puente entre fe y modernidad.

Texto por: @AvanzadaMx | Fecha: 22/04/2025
En un mundo donde los líderes religiosos suelen comunicarse a través de encíclicas, sermones y gestos ceremoniales, Jorge Mario Bergoglio mejor conocido como el Papa Francisco eligió un camino que nadie vio venir: el del rock progresivo. Sí, el máximo representante de la Iglesia Católica no solo dejó una huella imborrable en el ámbito espiritual, sino también un legado sonoro que aún resuena entre creyentes, melómanos y escépticos por igual.
EL PAPA QUE ROMPIÓ MOLDES… CON GUITARRAS ELÉCTRICAS
Desde su llegada al Vaticano en 2013, Francisco dejó claro que no sería un pontífice convencional. Cercano, moderno y con un enfoque pastoral más humano, se propuso reconectar con las nuevas generaciones. Y lo hizo de una forma tan inusual como audaz: lanzando un álbum de rock progresivo titulado Wake Up! en noviembre de 2015.
Aunque ya había antecedentes musicales en el papado —Juan Pablo II y Benedicto XVI también lanzaron discos religiosos, Francisco llevó el concepto más allá al combinar sus discursos y oraciones con melodías de pop rock, progresivo e incluso música electrónica y clásica. Bajo la dirección artística de Don Giulio Neroni y con la colaboración de artistas como Tony Pagliuca (ex Le Orme), Giorgio Kriegsch y Giuseppe Dati, el álbum fue distribuido por Believe Digital y presentado al mundo con el sencillo “Wake Up! Go! Go! Forward!” a través del sitio de Rolling Stone. Nada menos.
¿QUÉ SE ESCUCHA EN WAKE UP!?
El disco es una fusión sorprendente. Las once canciones entrelazan fragmentos de discursos papales pronunciados en diferentes ciudades del mundo desde Roma hasta Manila en varios idiomas (español, inglés, portugués e italiano) con instrumentaciones que remiten tanto a la épica de Pink Floyd como a la emotividad de Vangelis. Hay solos de guitarra, sintetizadores atmosféricos, armonías corales y hasta pasajes que podrían sonar en un festival de música experimental.
A pesar de lo peculiar del concepto, Wake Up! fue bien recibido por la crítica especializada. No como una obra maestra del rock, sino como un experimento valiente que apostó por usar un lenguaje sonoro moderno para transmitir mensajes de paz, compasión, empatía y unidad. Más allá de los géneros, el álbum encarna la visión pastoral de un papa que entendía la música como un puente espiritual y social.
UN PROYECTO CON PROPÓSITO
Pero Wake Up! no fue solo un acto de innovación. Los beneficios recaudados fueron destinados a apoyar a personas refugiadas, en un momento en que las crisis migratorias ocupaban titulares en todo el mundo. Como tantas veces durante su pontificado, Francisco dejó claro que su preocupación por los marginados no era solo discursiva, sino activa.
Este gesto reforzó aún más su imagen de líder progresista: el papa que hablaba de justicia climática, inclusión LGBTQ+, reformas internas y ahora también, el que predicaba con el poder del sonido.
FRANCISCO, EL PAPA QUE DESAFIÓ EL CANON… Y EL CANON MUSICAL
El fallecimiento del Papa Francisco, el pasado 21 de abril, conmovió profundamente a millones de personas. Más allá de la religión, su legado queda marcado por una voluntad inflexible de acercarse al otro, de desestructurar lo establecido, y de atreverse a conectar con un mundo cada vez más laico y escéptico.
Hoy, mientras se escriben páginas sobre su labor pastoral y sus reformas, vale la pena volver a presionar “play” en Wake Up! y recordar que hubo un pontífice que eligió hablarle al mundo también desde el escenario del arte. Porque a veces, la espiritualidad también se transmite con guitarras distorsionadas y sintetizadores etéreos.