Aquí es una de esas películas que, aunque puede dividir a la crítica y al público, sin duda será recordada durante muchos años.

Texto por:   @AvanzadaMx  | Fecha: 19/12/2024

Cuando se habla del cine de Robert Zemeckis, es imposible no pensar en el tiempo. El cineasta estadounidense ha construido toda su filmografía en torno a la relación entre el espacio-tiempo, la memoria y los matices de la historia, tanto a nivel individual como colectivo. En su última obra, Aquí (titulada en inglés Here), Zemeckis se adentra nuevamente en la complejidad de los recuerdos y el paso de las épocas, utilizando un dispositivo narrativo que combina avances tecnológicos con una profunda reflexión sobre la condición humana.

 

 

Basada en la novela gráfica de Richard McGuire, Aquí es un proyecto cinematográfico que no solo explora diferentes períodos históricos a través de una única ubicación, sino que también ofrece un comentario sobre la naturaleza cíclica de la vida y las interacciones humanas. A través de una cámara fija que captura una misma escena a lo largo de diferentes épocas, Zemeckis crea un tapiz visual impresionante, alternando entre momentos de la prehistoria, la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, la Segunda Guerra Mundial y la vida contemporánea. La historia se centra en una familia, los Young, quienes habitan una casa que se convierte en el epicentro de una serie de relatos sobre el paso del tiempo.

 

En Aquí, la magia de la narrativa reside en su habilidad para mezclar escenas del pasado y el presente, transformando lo que parece una trama dispersa en una experiencia emocionalmente intensa. La película presenta una reflexión sobre la vida, la muerte, el amor y la pérdida, donde los personajes se enfrentan a la realidad de que todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, lo que destaca de este filme es su estructura única, que hace de cada transición entre épocas una obra de arte visual en sí misma.

 

La tecnología juega un papel crucial en la experiencia de Aquí. Zemeckis, conocido por su obsesión con los avances digitales (como se evidenció en sus proyectos anteriores como Regreso al Futuro y ¿Quién engañó a Roger Rabbit?), ha utilizado innovadores efectos de rejuvenecimiento facial para hacer que sus personajes parezcan más jóvenes, pero también más humanos en su evolución. Aunque la tecnología es asombrosa, hay momentos en los que el artificio resulta un tanto evidente, especialmente cuando los actores como Tom Hanks y Robin Wright intentan recrear su juventud. A pesar de las limitaciones tecnológicas, Aquí mantiene su magia visual, utilizando los efectos para enriquecer la narrativa y no simplemente como un truco visual.

 

En cuanto a las interpretaciones, Aquí es una película que depende en gran medida de la habilidad de sus actores para transmitir emociones a través del tiempo. Tom Hanks y Robin Wright, reunidos nuevamente después de Forrest Gump, ofrecen actuaciones memorables. Sin embargo, el verdadero desafío de la película radica en la forma en que cada personaje atraviesa las décadas. Aunque la película no profundiza tanto en la historia de cada miembro de la familia Young como podría haberlo hecho, logra crear una sensación de familiaridad y conexión con el público a través de sus acciones, gestos y el paso del tiempo.

 

Aquí no solo es una película que juega con el tiempo y los recuerdos; también ofrece una reflexión sobre el cambio y la permanencia. Mientras los personajes de diferentes épocas atraviesan la misma habitación, se hace evidente que la vida, a pesar de sus altibajos, sigue un ciclo inquebrantable. La historia nos recuerda que la vida sigue su curso, que las generaciones se suceden y que lo único que permanece constante es el lugar que habitamos.

 

La película, aunque no exenta de críticas, destaca por su capacidad de provocar una reflexión profunda sobre la vida y la memoria. En su forma de narrar el paso del tiempo, Aquí se convierte en una obra de arte visualmente impresionante que invita a la reflexión sobre lo que significa existir y cómo nuestras vidas, aunque fugaces, están conectadas a través del espacio y el tiempo. Al igual que en sus obras anteriores, Zemeckis ha logrado crear una obra que no solo entretiene, sino que también deja una huella emocional perdurable.

 

En conclusión, Aquí es una de esas películas que, aunque puede dividir a la crítica y al público, sin duda será recordada durante muchos años. Ya sea por su exploración técnica del tiempo, por sus personajes entrañables o por su emotiva narración, la película deja claro que Zemeckis sigue siendo uno de los grandes narradores de historias del cine contemporáneo. Sin duda, Aquí se ganará un lugar en el imaginario colectivo como una de las producciones más especiales de los últimos tiempos.